Cuando el dolor de la articulación temporomandibular (ATM) no responde a los tratamientos conservadores y existe un desplazamiento del disco articular, puede estar indicada una cirugía específica: la discopexia, también llamada meniscopexia. Es la cirugía diseñada para reposicionar y fijar el disco en su lugar y, con ello, reconstruir el funcionamiento de la articulación.
El disco de la ATM: la pieza clave
Dentro de la ATM hay un pequeño disco articular (que coloquialmente algunos llaman "menisco") que amortigua y guía el movimiento entre la mandíbula y el cráneo. Cuando este disco se desplaza de su posición, pueden aparecer click o chasquidos, dolor, limitación para abrir la boca e incluso bloqueos (mandíbula trabada).
¿Qué es la discopexia o meniscopexia?
Es un procedimiento quirúrgico que devuelve el disco a su posición correcta y lo fija (habitualmente con suturas o pequeños anclajes), restaurando la relación normal de la articulación. El objetivo es reconstruir la mecánica de la ATM, disminuir el dolor y recuperar la movilidad mandibular.
¿Cuándo se indica?
La discopexia se reserva para casos seleccionados, generalmente cuando:
- Existe un desplazamiento del disco confirmado (por ejemplo, en resonancia magnética).
- Hay dolor articular persistente o bloqueos repetidos.
- La apertura de la boca está limitada y afecta la función.
- El tratamiento conservador (educación, férula, kinesioterapia, fármacos) no logró controlar los síntomas.
¿Cómo se realiza?
Según el caso, puede realizarse mediante artroscopia (mínimamente invasiva, con cámara y pequeñas incisiones) o cirugía abierta. El cirujano accede a la articulación, reposiciona el disco y lo estabiliza para que recupere su función. La planificación se apoya en imágenes y, cuando corresponde, en tecnología digital 3D.
Objetivos del procedimiento
- Reconstruir la relación normal disco–cóndilo de la ATM.
- Reducir el dolor articular.
- Mejorar la apertura y el movimiento de la mandíbula.
- Frenar la progresión del daño articular.
¿Es para todos?
No. La mayoría de los trastornos de la ATM se manejan de forma conservadora y por niveles; la cirugía es un paso reservado para casos específicos y bien estudiados. Por eso es fundamental una evaluación especializada que confirme el diagnóstico y determine si la discopexia es la mejor opción para ti.
La discopexia busca conservar y reconstruir tu propia articulación, devolviendo el disco a su lugar en vez de reemplazarlo.


